“Posibilitar el crecimiento económico y asegurar que los desfavorecidos puedan participar de sus beneficios, requiere un entorno en el que empresarios con iniciativa y buenas ideas sean capaces de comenzar sus negocios, de invertir y de crecer, creando más empleo”
Por Fernanda Villavicencio
1 de abril de 2011
Entrevista a Vicente J. Montes Gan, presidente y fundador de la asociación Liberdom
¿Qué es Liberdom y que objetivos persigue?
Liberdom es una asociación sin ánimo de lucro constituida en el año 2008 cuya misión es promover el desarrollo humano a través del fomento del espíritu emprendedor mediante el reforzamiento del marco institucional, en general, y de la libertad y el buen gobierno, en particular.
Liberdom nace con dos objetivos principales: contribuir a fortalecer el marco institucional de las naciones de forma que éste conforme la estructura de incentivos óptima para la actividad emprendedora, es decir, los estímulos que favorecen el proceso de acumulación e innovación y el aprovechamiento de las oportunidades de negocio, en especial en los países subdesarrollados; fortalecer las capacidades e iniciativa individual de los emprendedores, principalmente a través de su formación en habilidades personales y directivas.
Por ello, Liberdom se crea con los objetivos específicos siguientes: contribuir a la reducción de la pobreza y al desarrollo humano en el mundo; fomentar la iniciativa individual, el espíritu emprendedor y la actividad empresarial como fuente de prosperidad; reivindicar el derecho a emprender como derecho humano; defender las libertades económicas, políticas y civiles y alertar a la ciudadanía acerca de los casos de vulneración de las mismas en el mundo; reivindicar el papel del buen gobierno, la regulación eficiente y las políticas públicas en el desarrollo económico y humano así como promover el voluntariado en este ámbito en las administraciones públicas; promover la responsabilidad corporativa y la adhesión a los principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas; contribuir al fortalecimiento institucional y a la profesionalidad de la administración pública como fuentes de incentivos para la actividad emprendedora.
¿En qué investigaciones está trabajando Liberdom?
Liberdom desea contribuir a la investigación sobre el desarrollo humano, las libertades, la gobernabilidad y la actividad emprendedora. Los estudios realizados hasta hoy han aportado evidencia empírica preliminar sobre los factores institucionales más relevantes que han favorecido la creación empresarial y el éxito económico en el mundo, con especial referencia a África Subsahariana. El objetivo de estas investigaciones es que sus resultados sirvan de guía para priorizar determinadas áreas e instituciones en las políticas de desarrollo. En el último trabajo realizado por el equipo de investigación de Liberdom se profundiza en el análisis de los ámbitos institucionales que mayor impacto presentan como motor del desarrollo: la libertad de comercio internacional y el acceso al crédito. En estos momentos, además del Índice Liberdom, centran nuestro trabajo dos líneas de investigación: un nuevo informe actualizado sobre las instituciones más relevantes en los países de éxito en términos de desarrollo; y el análisis de los modelos alternativos de gestión pública.
¿Qué es el índice Liberdom y sobre qué indicadores está realizado?
El Índice Liberdom resume en un único indicador el marco institucional de 137 economías del mundo. El Índice integra variables referidas al ejercicio de las libertades civiles, políticas y económicas así como a la gobernanza. La información sobre libertad económica proviene del Instituto Fraser, que sintetiza 42 variables agrupadas en cinco dimensiones. El Banco Mundial es la fuente de la información sobre gobernanza. Dado que esta institución no ofrece un indicador agregado de gobernanza sino seis componentes, para el cálculo del Índice Liberdom se realiza dicha agregación mediante la técnica de análisis factorial obteniendo un indicador de gobernanza que recoge la parte común de los componentes mencionados para cada una de los países incluidos en el análisis. La información sobre libertades civiles y políticas proviene de las cinco dimensiones ofrecidas por The Economist.
El Índice Liberdom agrega estas tres perspectivas institucionales a través de la metodología estadística del Análisis Factorial que permite la reducción de la dimensión cuantitativa del análisis, así como la agregación de información altamente correlacionada. Mediante el método de extracción de componentes principales se obtiene un único componente que resume, en el valor del Índice Liberdom, las tres áreas de análisis mencionadas -libertad económica, gobernanza y democracia- con una capacidad explicativa del 84% de la varianza original.
Desde el punto de vista de la Cooperación Internacional, ¿qué contribuciones prácticas puede aportar un análisis como el del Índice Liberdom, una vez obtenidos los resultados?
Liberdom defiende que las fuerzas del desarrollo en el mundo provienen de la capacidad emprendedora de ciudadanos con iniciativa que actúan condicionados por la solidez de su entorno institucional. Liberdom desea contribuir a la identificación de las instituciones que deben centrar la atención de la cooperación internacional, ya que un entorno caracterizado por la seguridad jurídica, la regulación eficiente, la eficacia gubernamental, la solidez de los derechos de propiedad, la lucha contra la corrupción o la libertad, entre otras instituciones claves, asegura el crecimiento económico, la prosperidad y la cohesión social.
Por ejemplo, en referencia a África Subsahariana, las investigaciones de Liberdom han demostrado la heterogeneidad de la región, que integra un grupo significativo de países que registran una evolución similar a la de otras economías emergentes, mostrando que los países africanos no están, como se ha señalado, desvinculados de la economía mundial. Estas conclusiones permiten cuestionar la existencia de una dummy africana en el ámbito del desarrollo, ya que se trata de un subcontinente tan heterogéneo como el resto. Los gobiernos de los países en desarrollo deben perfeccionar sus instituciones y, con el apoyo de la asistencia técnica, económica y financiera exterior, deben concentrar sus esfuerzos en aquellas instituciones más relevantes para el desarrollo, en especial la consolidación y protección del entorno microeconómico, mediante la incorporación de dosis crecientes de libertad económica y de un entorno regulador eficiente y favorable a la creación empresarial; y la estabilidad del entorno macroeconómico. El enfoque que ha caracterizado la acción en pro del desarrollo en las últimas décadas debe ser definitivamente sustituido por un nuevo enfoque que responda a las necesidades de la ciudadanía. No en vano, los ciudadanos emprendedores, en una revolución desde el mercado, han protagonizado, en el albor del Siglo XXI, los avances alcanzados en las economías en desarrollo, beneficiándose de la mejora de la gobernanza y de la ampliación de su libertad de actuación. El reconocimiento del papel de los emprendedores en los procesos y políticas de desarrollo es incuestionable.
Sobre los resultados obtenidos respecto a los microcréditos que indican que no son significativos en el análisis del desarrollo ¿Qué alternativa existe hoy a pequeña escala para luchar contra la pobreza?
Los microcréditos son, sin duda, un factor relevante en la lucha contra la pobreza, pero no han resultado significativos estadísticamente en los análisis realizados por el equipo de investigación de Liberdom sobre los fundamentos del éxito logrado por numerosos países en términos de desarrollo en la última década. Los resultados estadísticos obtenidos del análisis de la varianza ANOVA sobre la base de datos elaborada por el CGAP permiten concluir que los países con mayor nivel de desarrollo se caracterizan por una mayor y más sofisticada intermediación financiera.
En este sentido, la mayor penetración de la banca comercial es el factor diferencial entre las economías de éxito y el resto. Asimismo, cabe reseñar la importancia de la actividad de las instituciones financieras públicas especializadas en las economías más atrasadas que avanzaron hasta un estadio de desarrollo intermedio en los últimos años, una muestra del valor de la intervención pública en el ámbito de la financiación en las primeras fases del desarrollo. Sin embargo, en relación a las instituciones microfinancieras, ningún indicador utilizado resultó estadísticamente significativo. Este hecho debería ser tomado en cuenta a la hora de priorizar objetivos y medios en el diseño de las políticas de desarrollo.
Los microcréditos se han implantado en todos los continentes en los últimos treinta años y han beneficiado a más de un centenar de millones de familias. Pero las microempresas sólo pueden avanzar si el entorno favorece su crecimiento.
El acceso al microcapital necesario para que miles de empresarios de países pobres puedan ver fraguar sus sueños, debe ir unido a la eliminación de otras restricciones y barreras, regulatorias y formativas. Posibilitar el crecimiento económico y asegurar que los desfavorecidos puedan participar de sus beneficios, requiere un entorno en el que empresarios con iniciativa y buenas ideas sean capaces de comenzar sus negocios, de invertir y de crecer, creando más empleo.
Las denominadas erróneamente empresas sociales, que no son algo nuevo ya que fórmulas como las cooperativas, mutualidades o cajas de ahorro existen desde hace siglos, constituyen otra fuente adicional de prosperidad para las naciones más subdesarrolladas, una forma novedosa de emplear el dinamismo y la creatividad empresarial para abordar problemas sociales. También será relevante en los próximos años el desarrollo de otros sectores “micro”, como los microseguros, las microfranquicias, etc. dirigidos a los ciudadanos de bajos ingresos.
España ocupa el puesto 27 de las 137 economías analizadas dentro del marco institucional. ¿Cuáles son las principales debilidades que presenta nuestro país?
España ha mantenido su posición en este ranking en los años de la crisis (2009-2010). El análisis de la situación de España en términos del Índice Liberdom y sus componentes pone de manifiesto un déficit de gobernanza y libertad económica en su marco institucional respecto a la OCDE. En concreto, el análisis de la posición por componentes de las instituciones españolas frente al valor estandarizado medio alcanzado por los países de la OCDE muestra que, a pesar de que el perfil de la economía española se ajusta al grupo de países avanzados del mundo, existe una debilidad en nuestro país en los ámbitos de marco legal y derechos de propiedad, libertad de comercio internacional, regulación y estabilidad política, áreas en las que se deben priorizar las políticas públicas a fin de mejorar el entorno para la actividad de nuestras empresas.

Si desea obtener más información acerca de Liberdom, visite la web www.liberdom.org.