• English
CECOD
  • Quiénes Somos
  • Áreas de Trabajo
  • Actividades
  • Publicaciones
  • Investigación
  • Formación
  • Comunicación
    • Noticias
    • Entrevistas CECOD
    • Newsletters CECOD
    • Vídeos
    • Institucional
  • Enlaces de Interés
CEU Fundación Codespa CECOD-FI
  Buscar
  • Inicio
  • |
  • Newsletter
  • |
  • Contáctanos
  • |
  • Mapa Web
  • Comunicación
  • »
  • Noticias
  • »
  • Entrevista a Blanca Moreno-Dodson

Entrevista a Blanca Moreno-Dodson, asesora del Banco Mundial en Reducción de la Pobreza.

El departamento de Poverty Reduction and Economic Management reúne a unos mil economistas en Washington y en más de cien oficinas por todo el mundo en los países en vías de desarrollo. Entre sus funciones se encuentran la planificación estratégica, control de calidad y gestión del conocimiento. La crisis global ha planteado cuestiones sobre cómo los gobiernos deberían usar sus fondos públicos de manera que puedan tener un mayor impacto en la economía y en sus ciudadanos más pobres.

1- ¿Cuál es su valoración del impacto de la crisis económica sobre las perspectivas de consecución de los ODM?

Blanca Moreno-Dodson, asesora del Banco Mundial en Reducción de la Pobreza.
Fuente: FAES

Se estima que la pobreza extrema se reducirá en un punto porcentual menos de lo inicialmente previsto, 15% en lugar de 14% en el 2015 , lo cual supone 64 millones mas de pobres en todo el mundo, según las proyecciones del Global Monitoring Report (GMR) del Banco Mundial. Aunque desde el punto de vista estadístico, esto no parezca mucho, debemos de recordar que estos números corresponden a vidas humanas de niños y adultos, es decir la cara humana de la crisis de la que se habla poco pero que es realmente alarmante.

2- ¿Qué medidas en relación al buen gobierno se deberían adoptar para intentar frenar el 15% de tasa de pobreza que se estima para el 2015?

 Entre los países en vías de desarrollo, de ingresos, bajos, medios y altos, se estima siempre una mayor capacidad de crecimiento económico y de reducción de la pobreza en aquellos países con mejor efectividad en el gobierno, con respecto al funcionamiento de las instituciones, la transparencia presupuestaria y la eliminación de la corrupción. Si los efectos positivos de mejoras en la gobernanza se manifiestan en condiciones de estabilidad económica, son aún más importantes en épocas de crisis. Esto es debido a que las medidas que suelen tomarse tras una crisis con respecto al gasto público dan mejores resultados cuando se han reducido las posibilidades de que dichos fondos se destinen a otros fines que no conducen al desarrollo del país y a la mejora de las condiciones de bienestar de la población.

3- ¿Cómo ha sido la respuesta de los países emergentes ante la crisis en materia de gasto público y fiscal?

La respuesta varía mucho por país sobre todo dependiendo de las condiciones preexistentes antes de la crisis, que determinaron el espacio fiscal disponible, y también del grado de impacto de la crisis (los países más integrados en los mercados financieros internacionales sufrieron más; también los países con mayor grado de dependencia de la demanda global acusaron mucho las consecuencias inmediatas de la recesión global).

Aquellos países con mayor margen de maniobra por tener cuentas fiscales equilibradas, han podido reaccionar más rápido y mejor, mientras que los que tenían altos niveles de deuda y falta de disciplina fiscal, tenían menor margen de maniobra y han tenido que recurrir en mayor medida a la ayuda exterior, creando en algunos casos presión sobre el gasto público, incluidas las partidas sociales. Desde el punto de vista macroeconómico, los países en vías de desarrollo estaban mejor preparados que nunca para afrontar una crisis que fue totalmente exógena y no tuvo nada que ver con sus problemas domésticos.

4- ¿Cómo equilibrar la balanza en favor de los países receptores de ayuda cuando la interdependencia con los países desarrollados es cada vez más fuerte?

La interdependencia es cada vez más fuerte pero no es solo bilateral sino también multipolar, y va en ambos sentidos. Los países desarrollados dependen en muchos aspectos de los países más pobres que representan amplios mercados donde exportar sus mercancías y donde invertir a menudo con alta rentabilidad. En algunos casos ofrecen un potencial demográfico y laboral importante y son cada vez más influyentes a nivel global.

No estamos en un mundo donde los países en vías de desarrollo dependan de la solidaridad del mundo industrializado. Hay que verlos como socios activos en la esfera internacional. Por supuesto los países más pobres y con graves debilidades en sus gobiernos e instituciones no consiguen atraer todavía la atención de inversores internacionales y a menudo dependen de la exportación de pocos productos por lo cual son mucho más vulnerables a crisis externas que generan una caída de la demanda global.

5- ¿Podría señalar algunas lecciones aprendidas por el Banco Mundial a la hora de trabajar con los países en desarrollo?

Son muchas las lecciones que se han prendido a través del tiempo y debemos ser muy autocríticos constantemente. Mencionaré algunas:

  • Es fundamental respetar y fomentar la soberanía de los países receptores de ayuda ya que de lo contrario los donantes y multilaterales contribuimos a fragmentar sus presupuestos y a disminuir el impacto de los fondos recibidos. En este sentido debemos reforzar sus capacidades presupuestarias de tal forma que sus planes de gasto e ingreso reflejen las prioridades de un desarrollo integrado y no las de los donantes. Darles apoyo en ese ámbito, para que puedan elegir las inversiones/ actividades que favorezcan a la población, incluidos los grupos mas vulnerables, en lugar de querer liderar de fuera en algunos sectores de mayor visibilidad, es algo que siempre debemos tener muy presente.
  • Otra lección muy importante tiene que ver con la evaluación de resultados que debe ser lo más rigurosa posible. Es muy difícil atribuir mejoras concretas a un programa o proyecto de manera aislada. Por tanto las evaluaciones deben tener en cuenta todos los factores que influyen en el progreso y, en la medida de lo posible, considerando el contra factual. También hay que planificar la evaluación desde el principio de diseño de un proyecto, para poder después tener los datos necesarios. Finalmente hay que ser consecuentes con los resultados de las evaluaciones y cambiar de rumbo si es necesario reconociendo lo que no funciona bien, en lugar de seguir cometiendo los mismos errores. Eso es a veces políticamente difícil y algunos gobiernos se resisten al cambio.

6- ¿Qué importancia tiene el fortalecimiento de las finanzas públicas en las estrategias de lucha contra la pobreza?

En 2008 publiqué un libro precisamente sobre este tema junto con mi compañero del Banco Mundial Quentin Wodon, centrándonos en los países en vías de desarrollo en África and Latina América. En el libro tratamos de diseñar consejos prácticos para aquellos que toman decisiones de política económica en el área de finanzas públicas en países pobres. Aunque se consigue mayor impacto por el lado del gasto, es importante también como se formulan los sistemas impositivos que deban generar los recursos necesarios para financiar dicho gasto minimizando al mismo tiempo las distorsiones a la actividad económica y favoreciendo la distribución del ingreso.

Además, la estabilidad fiscal es tan importante en el corto como en el largo plazo. Los déficits fiscales generan inestabilidad macroeconómica, lo cual es negativo para el crecimiento y puede conducir a una acumulación excesiva de deuda que limita los recursos que podrían ser destinados al gasto público, en beneficio de la población, y también hace al país más vulnerable a las fluctuaciones de los tipos de interés en los mercados internacionales.

Está demostrado que en los países con menores déficits, o incluso superávits, el gasto público es más efectivo a la hora de generar crecimiento económico.

En cuanto a que partidas del gasto público pueden contribuir más a la lucha contra la pobreza, creo que es una falsa dicotomía hablar de gasto social (educación, salud, protección social) frente a gasto económico (infraestructuras, rural). Debe haber un equilibrio entre ambos tipos de gasto que deben estar fuertemente integrados en el contexto del presupuesto general.

  • © Copyright CECOD Todos los derechos reservados
  • |
  • Facebook
Comunidad de Madrid